Description
En las noches frescas y despejadas de los Alpes, hasta las montañas más altas como el monte Cervino dejan de ser las estrellas del espectáculo. En un continente densamente poblado, la cordillera más famosa de Europa es una especie de paraíso para las personas aficionadas a contemplar el cielo nocturno. De hecho, si nos fijamos en un mapa de contaminación lumínica, constituye una isla relativamente libre de interferencias entre los cientos de puntos brillantes en los que se condensa la población. En Suiza, se diría que hay tantos miradores magníficos como estrellas, y los lagos espejo como Stellisee duplican el espectáculo, al reflejar el firmamento. Por supuesto, la claridad de la luna llena podría considerarse un estorbo, pero aporta su propio toque de resplandeciente belleza.